Hasta mediados del siglo XX se consideraba que una persona estaba alfabetizada si sabía leer y escribir en su idioma. La aparición de las nuevas tecnologías y el acceso desigual a las mismas hizo que apareciera una nueva categoría en relación a la alfabetización, la alfabetización digital.
El acceso desigual a las nuevas tecnologías abrió una brecha entre aquellas personas que tienen los medios económicos para acceder a las computadoras personales, iphone, ipod y celulares y aquellas que no lo tienen.
En distintos ámbitos sociales la inclusión de las nuevas tecnologías genera la necesidad de que las personas adquieran conocimientos relacionados con las mismas. Actualmente, para poder acceder a la mayoría de los empleos uno de los requisitos básicos que se piden es el conocimiento y manejo de la computadora. Quienes no cumplen con estos requisitos quedan excluidos del mercado laboral.
La demanda de conocimiento en relación a las nuevas tecnologías abrió la posibilidad de proliferación de institutos de formación dedicados a educar en esa área. Sin embargo, no todas las personas logran tener acceso a este tipo de formación, ya que en la mayoría de los casos, son instituciones privadas las que ofrecen este tipo de educación.
En el contexto actual, es necesario que se forme a los docentes y alumnos de las escuelas públicas en el uso de las nuevas tecnologías, para lograr achicar de esta manera la brecha que abrió la aparición de las mismas, y de este modo, brindarles las herramientas para la alfabetización digital a las nuevas generaciones.
Un proyecto que está en marcha y que tiene como fin disminuir la brecha digital y fomentar la igualdad de oportunidades es el programa Conectar igualdad, lanzado en 2010 por el Gobierno argentino. El mismo consiste en la entrega gratuita de 3 millones de netbooks a alumnos y docentes de las escuelas públicas secundarias de todo el país, para su utilización en el proceso de aprendizaje.